domingo, 29 de septiembre de 2013

EL PENSAMIENTO DIVERGENTE

En este post os quiero hablar sobre nuestra capacidad de reflexión o nuestra capacidad de pensamiento. Somos todo aquello que pensamos y si somos capaces de entender mejor como funcionan nuestros pensamientos, seremos capaces de mejorar ostensiblemente nuestras capacidades.

Como seguro que sabéis hay diferentes tipos de pensamientos: el deductivo, el inductivo, el crítico, el analítico,… esto son alguno de ellos. Pero para los que seguís el blog desde hace tiempo ya conoceréis mi predilección por uno de ellos que es el pensamiento creativo (a lo mejor te interesa leer este post anterior educación es colaboración).

“Una vez descartado lo imposible, lo que queda,
por improbable que parezca, debe ser la verdad.”

                                                 Arthur Conan Doyle


¿Y qué es la creatividad o el pensamiento creativo? La creatividad es tener pensamientos originales que tengan valor. No vale que los pensamientos simplemente sean diferentes, es imprescindible que tengan valor.
En concreto quiero acercaros un concepto que se encuentra dentro del pensamiento creativo, que es pensamiento divergente. Es un concepto creado por Edwuard de Bono, y posteriormente trabajado por Ken Robinson.



El pensamiento divergente es ver multitud de soluciones diferentes de un problema, o tener la capacidad de interpretar de muchas maneras diferentes una cuestión. En resumen, como dice Ken Robinson  “es ser capaz de ver múltiples respuestas y no solo una”.

Esta dimensión del pensamiento es de mucha utilidad cuando en nuestro día a día nos enfrentamos a problemas que a priori no tienen solución o que las soluciones que observamos no nos agradan totalmente.
Ken Robinson lleva varias décadas estudiando el pensamiento divergente y preparo un test muy interesante para poder valorar el pensamiento divergente que tenían las personas.

El test consistía en proponer a más de 1500 personas de diversas edades, diferentes utilidades para un objeto. A las personas con un pensamiento divergente “normal” se le ocurrían 15 – 20 usos diferentes. Mientras que a los denominados “genios” del pensamiento divergente se le ocurrían alrededor de 200 usos diferentes.

Lo llamativo fue que esos “genios” en su gran mayoría eran niños de menos de 5 años. El 98% de los niños de menos de 5 años que hicieron el test encontraron más de 200 usos diferentes a un mismo objeto.
A Robinson le llamo tanto la atención el resultado, que hizo un estudio longitudinal, es decir que  5 años después hizo el mismo test a los mismo niños. Esta vez solo el 35% era valorado como “genios”. Otros cinco años después, cuando los niños ya contaban con 15 años, volvieron a pasar el test y simplemente el 15% fueron valorados como “genios”.

Según Robinson, esto demuestra dos cosas:

1.- Todos tenemos la capacidad de pensar divergentemente, ya que cuando somos pequeños somos capaces.
2.- Que se va perdiendo a lo largo del tiempo. Durante los diez años que le hicieron los estudios a los niños, estos sufrieron muchas experiencias que fueron minando su pensamiento divergente, pero sobre todo una: fueron víctimas del sistema educativo actual en el cual fruto de los sistemas estandarizados nos explican que solo hay una solución correcta para cada problema.

En el mundo laboral actual cada vez se valoran más a las personas que son capaces de ser flexibles y que estén enfocadas a la solución de problemas y conflictos. Es aquí donde tiene su mayor utilidad el pensamiento divergente, pues bien, nuestro sistema educativo no ayuda a esto precisamente.

Si la vida os da un poco de tregua, os aconsejo que veáis este vídeo de Ken Robinson que es estupendo y que nos habla del pensamiento divergente y del sistema educativo.


Que comencéis bien la semana.


domingo, 22 de septiembre de 2013

CREO QUE NO TE CONOCES

Llevas conviviendo contigo toda tu vida y a veces eso es demasiado tiempo. Siempre estás ahí cuando cometes un error, eres el único que sabes todos tus pensamientos, todos tus sueños, todas tus frustraciones. Por suerte los demás por mucho que se esfuercen no pueden conocerte tanto como lo haces tú mismo… ¡o quizá no!



Muchas veces no nos conocemos también como creemos. No vale con estar delante y participando de todas tus experiencias vitales, para saber exactamente de lo que eres capaz. Casi siempre esto va en nuestra contra. Nos hemos visto cometer mil y un errores. Hemos comprobado cómo podemos realizar acciones no del todo bondadosas sin ninguna excusa aparente. Y esto no nos lo perdonamos.


“Perdónate, la perfección no existe, sólo existe la mejora continua”


Es cierto, que también hemos conseguido grandes logros y ayudado a muchas personas de nuestro entorno, y estoy seguro que estas acciones superan a las nefastas. Pero nuestra esencia autocrítica, no opina lo mismo. Ella sólo ve lo negativo, lo positivo lo olvida instantáneamente. Estamos diseñados para sobrevivir, nuestro instinto de supervivencia quiere evitar que cometamos los mismos errores del pasado por esto nuestra memoria retiene más nuestros actuaciones negativas que las positivas, pero esto tiene efectos secundarios.  Tener tan presentes los errores puede ir minando la confianza en ti mismo, puede hacer que vea una imagen de ti mismo muy desvirtuada y totalmente negativa.

Para evitar esto es necesario tener presente nuestros éxitos, nuestras grandes labores, nuestras conductas más positivas. Estos refuerzos positivos son interesante tenerlos presentes más a menudo que de vez en cuando, sino caeremos en el error de creernos peor de lo que realmente somos,  mientras que la opinión de los que nos rodean seguramente no sea la misma…




Sorprendente el experimento del vídeo.


¿Qué piensas sobre ti? ¿Cómo te defines? ¿Cómo te ves? ¿Cómo te ven los demás? Son preguntas que todos nos tendríamos que hacer de vez en cuando.

domingo, 15 de septiembre de 2013

NERUDA, TU SI QUE ERES AUDAZ

Hay personas que lo tienen cristalino. Pablo Neruda es una de ellas. 




Es una gozada poder leer algo así. Subrayo todas y cada una de las palabras de este poema. Sin nada más que decir:

Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tú siempre
has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.

Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados.


                                                                  Pablo Neruda (No culpes a nadie)

domingo, 8 de septiembre de 2013

VIVE ARRIESGADAMENTE

No me deja de sorprender las personas. Como son capaces de arriesgar tanto, lo arriesgan todo, arriesgan su vida. Y lo peor es que la arriesgan realizando cosas que no les hacen felices, olvidando sus sueños y viviendo una vida que le marcan los otros.

“El problema no es que apuntamos demasiado alto y fallamos,
Sino que apuntamos demasiado bajo y acertamos”.
                                                                                                             Miguel Angel

Hasta donde yo sé, todas las personas cuando llegamos a este mundo nos dan el mismo número de vidas que gastar, ¡Una! No hay más. Esto no es un videojuego que si vas pasando pantallas puedes encontrar un porción mágica que te da otra vida.

Teniendo esto claro, no entiendo porque hay muchas personas que están en espera continúa intentando que llegue esa pantalla donde aparezca algo que le cambie la vida, o postergando aquella acción que le hace realmente feliz y que seguramente haga que su vida pegue un giro de 180 grados y que al fin coja el rumbo correcto.

Realmente si se porque viven en ese estado de congelación e inmovilismo. Por miedo a cuál será el resultado de su decisión, a donde le llevará ese rumbo que podría tomar, que a priori el inicio de camino es prometedor, pero ¿y el final? ¿Qué nos deparará el final? ¡Y qué más da!

Esto lo saben muy bien los montañeros. Os aconsejo, si tenéis la oportunidad, que escuches hablar alguna vez estos “locos” explicando cómo lo importante de subir grandes picos no es en llegar a la cumbre y mirar. Esa vista solo dura un instante, después se queda en el recuerdo y te queda un vacio inmenso. Pero lo que realmente vale la pena, es todo ese tiempo de disfrute que procede a la coronación de la cumbre. Ese tiempo de preparación del viaje, y de recorrer el camino propiamente dicho. Ese cumulo de sorpresas que te encuentras en el trayecto, y como las afrontas para seguir adelante, haciendo lo que realmente te gusta.



Los montañeros sí que lo tienen claro. El disfrute no está en llegar a lo más alto, sino en disfrutar el camino mientras lo intentas.

Si todos tuviéramos esta visión de la vida, conseguiríamos que desaparecieran la mayor parte de nuestros miedos, y te darás cuenta que la única manera de no arriesgar en tu vida, es hacer lo que realmente te apasiona.


Disfruta el video, y llega a la cima de tu vida.


domingo, 25 de agosto de 2013

¿DE DONDE VIENEN LAS NUEVAS IDEAS?

Sería fantástico, saber donde está los grandes almacenes de las “buenas ideas”, la tienda de las “ocurrencias magnificas” o el bazar de los “pensamientos innovadores”. Por desgracia eso no existe, pero si existieran, habría gente haciendo cola para conseguir alguna idea asombrosa.


Ya sabemos que las ideas no vienen de los comercios… pero, ¿de dónde viene las buenas ideas?
La respuesta es fácil, de la nuestra mente, y todos tenemos una. Lo que diferencia que una tenga más y mejores ideas que otras, es una sería de circunstancias que hay que tener en cuenta:

1.- Curiosidad: las ideas se forman a partir de conocimientos que adquirimos, y que conseguimos relacionarlo significativamente con otros que ya teníamos, creando una idea o un concepto. La curiosidad y las ganas de indagar sobre conceptos nuevos es fundamental para surjan ideas. Hay una frase magnifica sobre este concepto,  que se la oí por primera vez a Mario Alonso Puig: “La mente no es un cubo que llenar, sino una llama a la que alimentar”. Tenemos que educar a nuestra mente a ser curiosa y a trabajar sobre nuevos conceptos.

2.- Conectividad: ideas surgen porque conectas otras ideas anteriores u otros conceptos. También porque conectas con personas que te rodean e intercambias información, que muestran necesidades, que te cuentan soluciones a otros problemas similares a los que tú te enfrentas… Las ideas nunca llegarían a buen puerto, si no existiera la conectividad.

3.- Trabajo: nunca llegará tu idea a ser una “gran idea” si no le dedicas tiempo, y si no trabaja sobre ella para mejorarla y darle forma. Si creemos que el proceso de formación de la una es puramente mental e instantáneo, estamos totalmente equivocados. Detrás de las grandes ideas hay trabajo, y en ocasiones muchísimo trabajo.
“Que la inspiración te pille trabajando”
                                               Pablo Picasso

4.- Paciencia: cada idea tiene un proceso de elaboración diferente, algunas tardan unos días, otras una semana y otras años. La paciencia es importantísima para poder desarrollar correctamente nuestras ideas. ¿Cuántas grandes ideas se habrán quedado por el camino por falta de paciencia? Para tener paciencia, hay que tener claro dos conceptos muy importantes:
- Lo que se crea en esa idea. El concepto que tengas sobre ella, y de lo magnifica o mediocre que creas que es. Es decir, el valor que tú le des a ella.
- La determinación que tenga el conocedor de la idea para llevarlo a cabo. Las ganas que tengas para luchar con todos los problemas que surja en el proceso.

5.- Acción: este concepto es el más importante. Las ideas, son eso, ideas. Las buenas ideas son ideas que se han llevado a cabo con un resultado óptimo.  No sirve de nada imaginarnos, mil cosas, que si no las ejecutamos simplemente se quedarán en pensamientos que caerán en el olvido. Tenemos que luchar por no convertirnos en las personas que cuentan millones de ideas geniales y que no emprenden ninguna.

Os dejo un vídeo genial de Steve Johnson, que explica perfectamente el proceso de creación de una idea.





Resumiendo, las buenas ideas vienen de la mente. Y todas tenemos una mente fabulosa, lo que es necesario que la apoyemos con: curiosidad, conectividad, trabajo, paciencia y acción para que puedan surgir esas ideas inolvidables.

domingo, 18 de agosto de 2013

PREGUNTATÉ Y SOLUCIONA CONFLICTOS

Que extrañas son las relaciones personales. Cada persona las entendemos a nuestra manera, podríamos asegurar que no hay dos relaciones iguales.

No simplemente me refiero a relaciones sentimentales o de pareja, también me refiero a relaciones familiares, a relaciones laborales, a la relación entre amigos. Vamos cualquier tipo de relación que se desarrolle entre dos personas.

Tengo la firme convicción, que los momentos y los lugares especiales, lo son porque en ellos paso “algo” fantástico con alguna persona. Si, lo que le da sentido a nuestra vida es la manera de relacionarnos (o no) con los demás. Y, ¿por qué a veces las cuidamos tan mal? No lo puedo entender.

“Cuanto más sudas en tiempo de paz, menos sangras en tiempo de guerra”.
                                                                                   Lema de los NAVY SEAL

Las relaciones personales, parecen muy caprichosas, cuantas veces nos vemos envueltos en un conflicto con una persona sin darnos cuentas, y hacemos o decimos cosas que no deseamos, lo cual no hace nada más que empeorar la situación. Convirtiendo lo que iba a ser una comunicación normal en una comunicación trascendental que ni una ni otra parte estaba preparada para afrontar, por lo que se da lugar a un conflicto costoso de solucionar.


Esta situación además de nuestras vidas personales, sucede en nuestras vidas profesionales. Con nuestro compañeros, con nuestros jefes, con las personas que tenemos bajo nuestra supervisión. Y dan lugar a conflicto que empeora el entorno de trabajo y que a la empresa le acaba constando mucho dinero, por baja productividad, por dedicar mucho tiempo a la solución de conflictos.

Voy a soltar una afirmación arriesgada… Casi todos los conflictos entre personas vienen por falta de reflexión por alguna parte, y en algunas ocasiones por falta de reflexión de las dos partes. En lugar de la reflexión aparece la improvisación y la imaginación intentando suponer el significado que tiene las palabras y los actos de la otra persona que ahora se convierte en nuestro contrincante.
Sobre este tema, encontré una reflexión muy interesante en un libro de Antonio Moar “Pregunting”, que es totalmente recomendable, y que me gustaría compartir con vosotros. Moar  en este libro defiende la importancia que tiene hacerse buenas preguntas para conseguir un buen desarrollo personal. En esta ocasión rescato un fragmento donde establece 10 preguntas que tienes que hacer sobre el conflicto y sobre tu manera de actuar cuando te encuentras ante la resolución del problema.

1.       ¿Es algo periódico y no algo puntual?
2.       ¿Lo reflexione antes?
3.       ¿Fui oportuno?
4.       ¿Me preocupé de saber si estaba receptivo?
5.       ¿Lo centré en su conducta (no en su persona)?
6.       ¿Hice una descripción de hechos sin evaluar le?
7.       ¿Fui suficientemente específico?
8.       ¿Trabaje sobre el QUÉ, no sobre el POR QUÉ?
9.       ¿Le di un feedback sobre algo que realmente él puede cambiar?
10.    ¿Lo orienté a mejorar y no a descargar?


Si cuando aparece una situación en la que no nos encontramos cómodos con otra personas, tuviéramos en cuenta estas preguntas cuando nos dirigimos a el/ella, seguramente no solo resolveríamos el conflicto, sino que nuestra relación saldría más reforzada.

domingo, 11 de agosto de 2013

QUIEN TE QUIERE TE HARÁ LLORAR

Nos volvemos a ver. Hola ¿Sabes qué? Ya me acostumbrado a tu presencia.

La verdad es que no recuerdo cuando fue la primera vez que apareciste en mi vida. Pero tiene que ser desde hace mucho tiempo, ya que me conoces muy bien. Solo tú eres capaz de darme donde más me duele.

No recuerdo cuando te vi por primera vez, pero recuerdo perfectamente cuando fui consciente de tu presencia. Como olvidarlo. En un instante cambio todo mi día, y quizá mi semana, ya no lo recuerdo, fue hace mucho tiempo. Apareciste para dejarme en ridículo, para mostrar todas mis carencias, para demostrarle a todo aquel que me rodeaba que mis capacidades eran muy limitadas y que no era digno de confianza.

Sí, todo eso lo conseguiste tú, en un instante. Utilizaste tus “poderes” y te marchaste sin más, dejando un reguero de desconfianza en mis posibilidades que duros semanas.

Aprendí a olvidar, o eso es lo que creía yo. Después de superar esa experiencia, todo empezó a ir como antes. Ya me encontraba mejor. Mis sueños volvían a dominar mi vida, podría imaginándome alcanzando mis metas, cuando de golpe te presenta otra vez. Sin avisar. No lo entiendo, que problemas tienes con comunicar previamente tu presencia  ¿Por qué disfrutas asustando? ¡Hay que ver lo que te gusta una cara de terror!

Volviste a salirte con la tuya y a destapar todas mis carencias, a dejar en evidencia mi falta de reflexión y preparación. Pera esta vez fue mucho más duro. Ya sabía de tu existencia, sabía a lo que te dedicas, pero creía que tenías cosas más importantes que hacer que volver a mi vida. Y volviste, para otro instante, previo a otra época de desolación donde mi autoconcepto descendió a niveles nunca antes imaginados.



Lo superé. Ya sabes lo que se dice, “el tiempo lo cura todo”, y lo curo, y me dio un regalo. Si el tiempo también regala. Lo aprendí en aquella situación. Si estas atento el tiempo te regala continuamente, te regala experiencia.

Fue un presente muy valioso. Gracias a ella, me di cuenta que tu no apareces en un solo instante. Realmente tu nunca te vas, estas siempre pendiente para aparecer y dejar tu sello. Permaneces agazapado, expectante, esperando que mi atención se relaje para dejarme en evidencia.

Convertí a la experiencia en mi mejor amiga. No te imaginas el tiempo que dedicamos hablar de ti. Es sorprendente todo lo que ella sabe de ti. Me enseño muchísimo, me dijo todas las cosas malas que haces y que me harías. Que eras indestructible, y que tenías una paciencia infinita para esperar a que mi atención se relajara, y es cuando aprovecharías para darme en mis entrañas.

Pero mi nueva amiga no solo me dijo tus cosas malas. En el fondo te aprecia bastante. Me enumero otras buenas, muy buenas. Me dijo que te encanta llamar la atención, pero que no te lo tuviera en cuenta.  Me comento que eres el único que me harías crecer. Que gracias a ti podría conseguir desarrollar mis aptitudes, que apoyándome en ti conseguiré alcanzar objetivos cada vez más altos. Que aunque no lo pareciera, realmente no tenías mal corazón y que tus intenciones son buenas. El único problema real que tienes es que te gustan que las cosas se hagan bien, y que odias la imperfección. Y que cada vez que ves algo de mala calidad, no lo puedes evitar, tienes que mostrárselo a todo el mundo. Este es tu único defecto.

“Quien te quiere te hará llorar”. Que sabio son los refranes.  A mí me va la marcha, porque desde que te deje que entraras mi vida contigo, no he dejado de disfrutar haciendo cosas, aunque tú estuvieras detrás de mí diciéndome todo aquello que puedo hacer mal.

Y nos debe ir fenomenal, porque estoy deseando hacer cosas nuevas para poder volver a verte más a menudo. Y espero que nuestra chispa no se acabe, creo que vamos por buen camino, ya que te encuentro más interesante y capaz que nunca.

No sé que me das pero cada vez que oigo a alguien pronunciar tu nombre: Error, se me pone una sonrisa en la cara.

Gracias Error, por enseñarme tanto. Espero que nunca me abandones, porque gracias a ti aprendo cada día.


Michael Jordan